Triste España

Juan del Encina (12 luglio 1468 - 1529): Triste España sin ventura, romance a 4 voci (1497), dal Cancionero de Palacio (n. 317). La Capella Reial de Catalunya e Hespèrion XXI, dir. Jordi Savall.

Triste España sin ventura,
todos te deven llorar.
Despoblada de alegría,
para nunca en ti tornar.

Tormentos, penas, dolores,
te vinieron a poblar.
Sembróte Dios de plazer
porque naciesse pesar.

Hízote la más dichosa
para más te lastimar.
Tus vitorias y triunfos
ya se hovieron de pagar.

Pues que tal pérdida pierdes,
dime en qué podrás ganar.
Pierdes la luz de tu gloria
y el gozo de tu gozar.

Pierdes toda tu esperança,
no te queda qué esperar.
Pierdes Príncipe tan alto,
hijo de reyes sin par.

Llora, llora, pues perdiste
quien te havía de ensalçar.
En su tierna juventud
te lo quiso Dios llevar.

Llevóte todo tu bien,
dexóte su desear,
porque mueras, porque penes,
sin dar fin a tu penar.

De tan penosa tristura
no te esperes consolar.

Un famoso caballero

 
Juan del Encina (12 luglio 1468 - 1529): Una sañosa porfía, romance a 4 voci (dal Cancionero de Palacio, 1465, n. 327). La Capella Reial de Catalunya e Hespèrion XX, dir. Jordi Savall.

Una sañosa porfía
sin ventura va pujando.
Ya nunca tuve alegría
ya mi mal se va ordenando.

Ya fortuna disponía
quitar mi próspero mando
Qu’el bravo León d’España
mal me viene amenazando.

Su espantosa artillería
Los adarves derribando
mis villas y mis castillos
mis ciudades va ganando.

La tierra y el mar gemían
que viene señoreando
sus pendones y estandartes
y banderas levantando.

La muy gran caballería
hela, viene relumbrando
sus huestes y peonaje
all aire viene turbando.

Correme la morería
los campos viene talando
mis compañas y caudillos
viene venciendo y matando.

Las mezquitas de Mahoma
en iglesias consagrando,
las moras lleva cativas
con alaridos llorando.

Al cielo dan apellido
Viva el gran Rey don Fernando
viva la muy gran leona
Alta Reina prosperando.

Una generosa Virgen
esfuerzo les viene dando
un famoso caballero
delante viene volando.

Con una cruz colorada
y una espada relumbrando
d’un rico manto vestido
toda la gente guiando.

Encina